Cómo la ineficiencia en el gasto afecta a la desigualdad

La ineficiencia en el gasto público es uno de los factores que mina la reducción de la desigualdad. Aquí lo explica El Economista.

Como se puede ver en el siguiente gráfico, en todas las economías avanzadas, salvo en Corea del Sur y Singapur, la desigualdad de ingresos después de impuestos y transferencias es reducida en comparación con el resto de esta muestra. Salvo Singapur, ningún país supera el número 40 en el coeficiente de Gini. Singapur, EEUU e Israel son los países con mayor desigualdad de ingresos después de impuestos y transferencias. Mientras que Islandia, Suecia y la República Checa con un índice de Gini inferior a 25. También se puede observar como Irlanda y Suecia tienen los sistemas fiscales que mejor redistribuyen la renta primaria.

Se puede observar una cierta correlación entre menor desigualdad (después de impuestos y transferencias) y mayor gasto público, como es el caso de Suecia, Noruega o Dinamarca. Sin embargo, países como la República Checa (42% de gasto público sobre el PIB) y, sobre todo, Australia (39% sobre el PIB) demuestran que con un gasto público menor pero más eficiente se puede luchar mejor contra la desigualdad. España con un gasto público de casi el 44% sobre el PIB es el ejemplo opuesto a los países anteriores, y es que reduce en menor cantidad de puntos el coeficiente de Gini a pesar de gastar más.

advanced-economies

Dentro de las economías consideradas de ‘ingresos medio-altos’ hay países que parecen estar haciendo un buen trabajo para redistribuir los ingresos, como es el caso de Hungría, Polonia, Letonia y Lituania. Por otro lado, se puede observar algo muy llamativo, y es que dentro de este grupo hay tres países (China, Perú y Bulgaria) que presentan una mayor desigualdad de ingresos después de aplicar las transferencias y los impuestos. “Esto sugiere que estas naciones tienen un sistema fiscal con efectos regresivos”, señala el informe. Es decir, sus impuestos tienen un tipo impositivo que disminuye o se mantiene según aumenta la base imponible, las transferencias aumentan a medida que los ingresos son mayores o una mezcla de ambas.

upper-middle-income

Por otro lado, las economías que corresponden a la categoría de ‘ingresos medio-bajos’ presentan una desigualdad pre y post impuestos y transferencias muy parecida. Son países que tienen sistemas fiscales muy poco desarrollados y por tanto no existen una redistribución secundaria de los ingresos sustancial. Ucrania destaca por ser el más igualitario con un coeficiente de Gini pre y post impuestos y transferencias inferior a 30. En el lado opuesto aparecen Zambia o la India con coeficientes de Gini superiores al 50.

lower-middle-income

Por último, las economía de ‘bajos ingresos’ muestran una elevada desigualdad que en ningún caso es compensada por los sistemas fiscales de estos países, que son casi inexistentes al igual que en la anterior categoría. Kenia es el país que presenta una mayor redistribución, con un coeficiente de Gini de casi 50 respecto a la distribución primaria de los ingresos y un coeficiente que de 42 en la distribución secundaria. Tayikistán es el país menos desigual de este grupo mientras que Ruanda es el más igualitario.

lower-income

Para concluir, en el apartado de desigualdad los economistas destacan que “la eficiencia en el gasto es muy importante. Más transferencias no es necesariamente algo bueno, los recursos pueden no estar orientados y canalizados de forma eficiente hacia donde más se necesitan. Con un sistema fiscal progresivo y programas con objetivos concretos, Australia y Nueva Zelanda demuestran que es posible lograr más con menos”.

Anuncios

3 thoughts on “Cómo la ineficiencia en el gasto afecta a la desigualdad

  1. Reaver says:

    En primer lugar, darle la enhorabuena por el blog, es muy didáctico.
    Puede ser por la lejanía o desconocimiento, pero los liberales patrios no suelen hablar mucho de Australia, Nueva Zelanda o Canadá, y me parece un tremendo error, ya que son países que lideran multitud de índices de prosperidad, bienestar y libertad económica.
    O quizá es la moda de Dinamarca, a la que tanto liberales como socialdemócratas ponen de ejemplo.
    Suiza es otro caso de éxito, con la salvedad que la gente siempre lo vinculará con un paraíso fiscal. Y la “desigualdad” y “pobreza” de USA hace que siempre de cara al público europeo sea muy difícil de defender.

    Por último, tengo una pregunta, los países en desarrollo requieren de más apertura comercial, mayor seguridad jurídica, estabilidad política, desarrollo financiero , pero, aunque suene antiliberal, ¿piensa que un mayor y más eficiente desarrollo fiscal e impositivo es clave para desarrollar sus instituciones e infraestructuras?. ¿O con una fuerte estabilidad y apertura, el ahorro y la inversión extranjera en capital físico y humano hará el resto?

    1. diegosanchezdelacruz says:

      Gracias por su comentario. Habría que prestar más atención a los ejemplos que Vd. menciona, personalmente suelo hablar de estos países aunque ciertamente en el discurso liberal español es más recurrente escuchar otros ejemplos. En cuanto al desarrollo fiscal, entiendo que un gasto público inferior al 30% del PIB es más que suficiente para atender esas necesidades por la vía estatal.

  2. Reaver says:

    El 30%, una cifra mágica, dudo que algún día vea un tamaño similar del Estado . Estoy seguro que se alcanzaría esa cifra holgadamente e incluso incrementando las partidas de “gasto social” (sanidad, educación, ayuda asistencial), mediante: La eliminación de subvenciones, privatizando las pensiones y modificando el modelo territorial ( mi modelo favorito es similar al nórdico con CCLL fuertes). Es decir, un modelo sin diputaciones y CCAA, pero descentralizado hacia municipios (muchos de ellos fusionados) que son las organizaciones territoriales naturales y que existen físicamente.
    Evidentemente, todo esto es una ensoñación, por ejemplo eliminar las CCAA chocaría frontalmente con la mayor parte de los españoles. Es muy probable que a medio plazo avancemos hacia un federalismo (espero que simétrico), que además de ser más eficiente económicamente que el actual, aplacaría los ánimos secesionistas. ¿Para siempre? Eso no estoy tan seguro.

    Y es curioso que las mayores reformas liberalizadoras de los últimos lustros en países como Nueva Zelanda, Alemania, los nórdicos e incluso Francia hayan venido de la mano de los partidos socialdemócratas; creo que la población es menos irascible que si este tipo de medidas las aborda la derecha

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s