El Banco Mundial gasta casi 100 millones de dólares en informes que nadie ha leído

Hace apenas dos meses, un joven estudiante norteamericano de catorce años de edad presentó un sorprendente proyecto basado en reducir el gasto público a base de implementar un sencillo cambio de la tipografía empleada en los documentos oficiales que imprimen las Administraciones.

Según Suvir Mirchandani, adoptar la fuente de letra “Garamond” como reemplazo de la tradicional “Times New Roman” redundaría en un ahorro anual de 400 millones de dólares. La propuesta fue recogida con entusiasmo por numerosos medios de comunicación, hasta el punto de que el Gabinete Obama ha reconocido que la propuesta merece ser considerada.

Podría parecer que hablamos de un hecho aislado, pero este tipo de polémicas son bastante recurrentes. Este mismo año, sin ir más lejos, un excéntrico jubilado estadounidense llamado Tom Tryniski reveló que había digitalizado 27 millones de páginas de periódico en el salón de su casa, sin ningún tipo de apoyo profesional o financiero.

Semejante logro choca frontalmente con los ineficientes procesos de digitalización que coordinan las Administraciones Públicas. Un ejemplo notable es el de la Biblioteca Pública de Brooklyn, que lleva más de una década convirtiendo al formato digital los 62 años de historia del Daily Eagle, un extinto periódico del barrio neoyorquino.

Los contribuyentes se vieron obligados a sufragar este proyecto con más de 400.000 dólares, si bien el proceso de digitalización seguía abierto una década después de su comienzo. Por suerte para los contribuyentes, la web Newspapers.com decidió asumir el proyecto, a cambio de vincular los contenidos digitalizados en su servidor de pago.

El acuerdo contempla que los números del Daily Eagle estén disponibles en una página gratuita, por lo que la solución al problema ha resultado satisfactoria para todas las partes involucradas: las Administraciones Públicas, la web Newspaper.com, los lectores… y los contribuyentes.

¿Cuánto dinero se pueden ahorrar los contribuyentes confiando en gente como Tom Tryniski o empresas como Newspapers.com? No es sencillo estimar una cifra definitiva del gasto público destinado a la digitalización de publicaciones, pero la revista Reason señala que, solamente considerando el presupuesto de la National Endowment for the Humanities, el gasto público dedicado a estas cuestiones supera anualmente los 22 millones de dólares.

LOS POLÉMICOS PDFs DEL BANCO MUNDIAL

Este tipo de situaciones también están presentes en organismos multilaterales como el Banco Mundial. Dicha institución publica anualmente cientos de informes y documentos dedicados a muy diversas cuestiones relacionadas con el desarrollo socioeconómico. Sin embargo, lo que no había hecho nunca el Banco Mundial era comprobar cuánta gente accede a estos contenidos.

La cosa cambió en mayo del presente año, cuando se publicó una auditoría dedicada a evaluar cuántas personas descargan los documentos del Banco Mundial o cuántas referencias académicas citan estos trabajos. La conclusión central del informe resultó desoladora: pese al enorme gasto que suponen estas publicaciones, alrededor de un tercio de los informes del Banco Mundial nunca han sido consultados, ni siquiera una sola vez.

Nadie lee los PDFs del Banco Mundial

Más concretamente, el estudio analizó las publicaciones editadas entre 2008 y 2012, llegando a la conclusión de que más del 30% de estos informes no llegaron a generar ninguna consulta, a pesar del acceso gratuito a estos archivos PDF. Considerando que cada uno de estos documentos tiene un coste aproximado de 180.000 dólares, se calcula que el Banco Mundial despilfarró casi 100 millones de dólares en financiar investigaciones que no recibieron ni una sola visita.

Tampoco se puede decir que las referencias académicas a estos trabajos sean abrumadoras. Según la auditoría, apenas el 13% de los documentos fueron citados por publicaciones académicas, mientras que el 87% se quedó completamente al margen de estos círculos.

Estas cifras resultan especialmente curiosas si consideramos que siete de cada diez informes del Banco Mundial registran algún tipo de cobertura mediática en los tres años posteriores a su publicación. Esto quiere decir que ni siquiera esta presencia en medios consigue arrastrar interés alguno por las publicaciones encargadas.

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6 thoughts on “El Banco Mundial gasta casi 100 millones de dólares en informes que nadie ha leído

  1. Marqués dice:

    Don Diego, es que aparte de Vd, no hay demasiada gente que se tome en serio los datos y análisis de ese organismo. No se leen por la misma razón que no se leen los documentos que pueda elaborar el PP….

    ¿Por qué debería alguien leer los informes económicos de una institución que lastra el desarrollo económico? ¿Por qué debería alguien leer los informes sociales de una institución que lastra el desarrollo social?¿Por qué , en definitiva, debería alguien leer los informes de una institución que, por el bien económico-financiero-social de la humanidad, debería desaparecer?

    Saludos.

  2. Marqués dice:

    Es como leerse los informes del banco europeo de inversiones. Sobre todo, los firmados por su vicepresidenta. 😉

    Un saludo.

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