¿Cambiar los impuestos al trabajo por impuestos indirectos?

Según los datos de la OCDE, la presión fiscal al trabajo en España ronda el 40%. La situación opuesta ocurre en Nueva Zelanda, que deja este porcentaje en niveles cercanos al 15%. Esto no supone una menor recaudación en términos absolutos, ya que la presión fiscal es similar en ambos países. ¿Cómo explicamos este diferencial? Lean a Jorge Valin en La Gaceta:

En Nueva Zelanda, ni el trabajador ni la empresa pagan impuestos. Además, el Gobierno facilita el trabajo a los emprendedores y cualquier empresa con casi ningún trámite burocrático y una amplia libertad de mercado. Gracias a esto es una los países más prósperos del mundo. Pero si Nueva Zelanda tiene la misma presión fiscal que España, ¿de dónde obtiene su Gobierno el dinero? La gran diferencia en su estructura impositiva viene del gravamen a los productos y servicios que es muy alto comparado con el resto de países. 

Este enfoque es similar al desarrollado por países como Suecia, que llevan años reduciendo las cargas fiscales del trabajo y apostando por una fiscalidad más ligada al consumo. Es por eso que el IVA y los impuestos indirectos han crecido levemente pero las cotizaciones sociales y los Impuestos de Renta y Sociedades acumulan sucesivas rebajas.

Semejante panorama plantea un dilema:

1. Por un lado, es evidente que penalizar la creación de empleo es especialmente negativo desde el punto de vista del bienestar socioeconómico, por lo que volcar la carga fiscal hacia el consumo en vez de hacia el trabajo se antoja como un mal menor.
2. Por otro lado, el problema de este enfoque es que genera opacidad tributaria, es decir, que los impuestos se vuelven “invisibles” y los contribuyentes no son conscientes del verdadero sistema fiscal vigente. El caso de Suecia es llamativo en este sentido pero algo parecido podría decirse de Nueva Zelanda.

En última instancia, la solución a este dilema pasa por conseguir un mix tributario que repliegue a todos los niveles la presión fiscal, ya que el riesgo de bajar unos impuestos para subir otros es que, en última instancia, el mercado siga estando oprimido en gran medida por el fisco. Para conseguir este objetivo, no estaría mal que España camine hacia un sistema de tipo único, en el que IRPF, Sociedades e IVA podrían situarse en un 15% y todos los demás tributos serían eliminados (más sobre esta propuesta aquí y aquí).

Anuncios

3 thoughts on “¿Cambiar los impuestos al trabajo por impuestos indirectos?

  1. Marqués says:

    El orden es el siguiente: ahorro- inversión-empleo-consumo.

    A la hora de bajar impuestos el orden debe de ser ese, lo que no implica que cualquier bajada no sea beneficiosa.

    Tema que Vd. ya ha desarrollado en otros artículos. Esta muy bien cambiar fiscalidad de empleo por fiscalidad al consumo, pero no obstante creo que todos somos consciente que lo primordial es bajar la fiscalidad al ahorro y a la inversión ( y si no queda más remedio, lo cual es mentira, subirla al consumo)

    Un saludo.

    1. Marqués says:

      A mi como asalariado actual quizás me seduzca más una bajada en la fiscalidad al empleo, pero a mis hijos, como futuros asalariados o empresarios les interesa más una bajada en la fiscalidad del ahorro, que es la base de las inversiones .

      El capitalismo, nunca se debe olvidar, es una apuesta permanente por el futuro, al contrario que el socialismo que al intentar ser una apuesta por el presente, acaba produciendo desastres ( tanto en el presente como sobre todo en el futuro), es decir acaba secando las “fuentes de la prosperidad”.

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s