Mucho se ha hablado en los últimos meses sobre un supuesto “modelo neoliberal” apoyado desde la Unión Europea. Curiosa queja la de algunos analistas e indignados, pues el gasto público medio de la UE-27 es tan elevado que alcanzó el 51% del PIB en 2010. Y, por supuesto, mejor ni hablamos de las millonarias subvenciones de la Política Agraria Común ni del proteccionismo exterior del mercado europeo…
Conviene subrayar que, como solución a la crisis de la deuda pública española, la Comisión Europea ha recomendado al gobierno de Rodríguez Zapatero un amplio abanico de medidas intervencionistas y estatistas. Entre ellas, la subida de impuestos como el IVA, la aplicación de “tasas ecológicas”, el alza de tributos “especiales”, etc.
Además, tal y como se ha publicado recientemente, “Bruselas ha pedido a España que mejore la eficiencia del sistema impositivo”, persiguiendo una mayor recaudación presupuestaria en un país que ya ha vivido un continuo crecimiento del gasto público desde 2004 (pasando del 38% al 46% del PIB).
Mucho se ha hablado también sobre los “recortes sociales” que, supuestamente, proponen la Comisión Europea o el FMI. Sin embargo, “no se recorta lo que no se tiene“: los programas que ahora se eliminan son cancelados porque han probado ser insostenibles.
Sobre este polémico tema de los “recortes sociales”, D. Soriano ha realizado el siguiente comentario, refiriéndose a la crisis griega:
“Cuando se dice que “la UE obliga a Grecia a rebajar las pensiones, despedir funcionarios o acometer privatizaciones” se olvida una cuestión evidente: el Gobierno heleno puede negarse. Sólo tiene que salir al mercado y encontrar financiadores que quieran seguir prestándole dinero. Habría que preguntar a todos los indignados que el domingo se solidarizaban en Madrid con el pueblo heleno cuántos de ellos han comprado deuda pública de ese país”
Así pues, no tiene sentido culpar a la UE de estos supuestos “recortes”. En España, es la ruina presupuestaria motivada por las políticas fiscales keynesianas del gobierno lo que ya no permitirá más excesos y despilfarros. Por eso se aprueban “recortes”.
Siguiendo nuestro análisis, no podemos olvidar que el Banco Central Europeo también ha tenido mucho que ver con el estallido de la Gran Recesión. Dicha institución, que ejerce un monopolio público sobre la creación de dinero, ha fomentado las malas inversiones y las burbujas sectoriales debido a su política expansiva, basada en el crédito barato.
En último lugar, conviene subrayar la naturaleza intervencionista de dos viejas políticas comunitarias. Hablo de las millonarias subvenciones de la Política Agraria Común o del proteccionismo exterior del mercado europeo…
Por lo tanto, cabe señalar que la Unión Europea podrá ser acusada de muchas cosas… pero, desde luego, de liberal (o “neoliberal”) tiene muy poco. Y, si hablamos
Pingback: “Tweets euroescépticos” | Diego Sánchez de la Cruz